Tuslances.com - Caza y Pesca


Volver Volver al índice

Principales enfermedades en especies de Caza mayor

Principales enfermedades en especies de Caza mayor

Enviado por Montero el 02-04-2011

Las enfermedades en las especies de caza mayor las podemos dividir, según su origen, en internas y externas. Los factores que determinan las primeras son factores genéticos y de constitución, que se transmiten por herencia. Dentro de las segundas hay factores micro y macroclimáticos, como pueden ser el calor o el frío, también entran en juego los traumatismos, o una sobrealimentación o un déficit de ella, la contaminación o una intoxicación, ya sea por ingestión o inhalación, y las enfermedades producidas por agentes vivos patógenos, virus, bacterias y parásitos.
4048 Visitas
Compartir en Whatsapp

PRINCIPALES ENFERMEDADES EN ESPECIES DE CAZA MAYOR
 
PRINCIPALES ENFERMEDADES EN ESPECIES DE CAZA MAYOR


Las enfermedades en las especies de caza mayor las podemos dividir, según su origen, en internas y externas. Los factores que determinan las primeras son factores genéticos y de constitución, que se transmiten por herencia. Dentro de las segundas hay factores micro y macroclimáticos, como pueden ser el calor o el frío, también entran en juego los traumatismos, o una sobrealimentación o un déficit de ella, la contaminación o una intoxicación, ya sea por ingestión o inhalación, y las enfermedades producidas por agentes vivos patógenos, virus, bacterias y parásitos. 

* Enfermedades parasitarias

Un parásito es aquel ser vivo, animal o vegetal, que, durante una fase o la totalidad de su vida, se nutre a expensas de otro ser vivo de distinta especie sin aportar ningún beneficio a este último. Este otro ser vivo, recibe el nombre de huésped u hospedador, a expensas del cual se nutre el parásito, pudiendo producir en algunos casos daño o lesiones. Atacan con mayor frecuencia a los jóvenes, más que a los adultos.

Una enfermedad provocada por un parásito es una parasitosis. Se distingue entre parasitosis interna (endoparasitosis), cuando el parásito vive dentro del huésped; y parasitosis externa (ectoparasitosis), cuando el parásito vive fuera del huésped.

Dentro de las endoparasitosis encontramos:

- Estrongilosis: producida por nematodos, vermes redondos denominados Nematelmintos. Su localización es pulmonar o intestinal. La infección tiene lugar por la boca con la ingestión de los huevos o estado larvarios expulsados por los enfermos. En la forma intestinal cursa con diarreas, pérdida de peso, debilidad e inapetencia y en la pulmonar produce tos, secreción mucosa abundante y fatiga manifiesta.

-  Triquinosis: es producida por un nematodo y es característica del jabalí. La fase larvaria permanece enquistada en los músculos. Al comer otro animal o una persona la carne con el quiste, se transforma, pasando por una serie de fases, que a través de la sangre terminan enquistadas en el músculo del nuevo huésped. Para los humanos es muy peligroso.

-  Teniasis: los animales salvajes están infectados por numerosos vermes planos o tenias, llamados Platelmintos por su forma plana. Sus formas larvarias se encuentran en los rumiantes silvestres de interés cinegético, que son los huéspedes intermedios, donde el parásito se localiza en forma de quiste en determinados órganos, como el cerebro, hígado y músculos. Cuando un carnívoro (perro, zorro, lobo o incluso el hombre) ingiere el quiste al comerse la cabeza o el hígado, se contagia. Una vez que está dentro de su organismo, se transforma en la forma adulta, causando daños, que serán mayores o menores según el parásito y el huésped. Por tanto para que se cumpla el ciclo del parásito es necesario el concurso de ambos grupos de animales.

-  Fasciolosis: producida por la Fasciola hepatica que está presente en el hígado de las especies de caza. Tienen un ciclo complejo, que para cumplirse necesita encontrar un caracol en el medio exterior. Cuando el parásito sale del huésped es comido por el caracol, y dentro de éste completa algunas fases de su ciclo, hasta salir a la hierba, donde estará esperando ser ingerido por un herbívoro. Los ciervos, gamos, corzos y otros rumiantes silvestres son hospedados de numerosos géneros de Platelmintos (Fasciola, Dicrocelium, Taenia, Cysticercus, etc.). En general las infecciones ligeras no llegan a producir signo de enfermedad, siendo necesaria una parasitación intensa, que se agrava en casos de subnutrición.

Entre los ectoparásitos tenemos:

- Garrapatas: independientemente del daño que hagan por si solas al huésped, el problema principal, al igual que ocurre con mosquitos, pulgas y piojillos, es la capacidad de transmisión de enfermedades infecciosas y víricas. En el ciclo de la garrapata hay que destacar cómo pasa de un huésped a otro, por lo que el contagio de enfermedades infecciosas mediante garrapata es muy fácil.

- Hipodermosis o mosca de los barros: origina grandes daños en la piel de los animales de caza. En su ciclo de vida, la mosca adulta pone sus huevos en el pelo de las patas del ciervo. Desde aquí sale una larva que tiene una emigración subcutánea, esofágica, raquídea y dorsal, hasta localizarse en nódulos subcutáneos, desde donde caerán al suelo.

- Sarcosporidiosis: es muy frecuente en el corzo. Al estar localizada en el músculo estriado provoca dificultad para realizar ciertos movimientos (marcha envarada, masticación dificultosa, adelgazamiento, pudiendo acabar en un fallo cardíaco).

- Sarna sarcóptica: detectada en ciervos, corzos y cabra montés. La transmisión se produce por contacto corporal y de manera indirecta en los refugios y en las zonas comunes a varias especies. Da lugar a la aparición de áreas de depilación con descamación epidérmicas e hiperqueratosis. En la cabra montés la evolución tiende a ser mortal.


* Enfermedades bacterianas:

Las bacterias son seres unicelulares, visibles solo al microscopio, con gran poder patógeno en sus huéspedes, en la mayoría de los casos. Entre las más habituales se pueden destacar las siguientes:

- Brucelosis: es una enfermedad ampliamente difundida que ocasiones lesiones purulentas en el aparato genital y abortos. Está muy difundida entre las especies silvestres. El contagio viene por contacto entre animales enfermos o por contaminación del pasto, jugando un papel importante los animales domésticos.

-  Pasterelosis o Pastereulosis: es una enfermedad grave que penetra por vía respiratoria y provoca alta mortalidad en los animales afectados, generando en el animal joven problemas de tipo respiratorio y en los adultos adelgazamiento. Se ha detectado en ciervos y corzo.

- Mal rojo: enfermedad que ha estado muy difundida en el cerdo pero que responde bien a tratamientos con antibióticos. La especie afectada es el jabalí.

- Necrobacilosis: provoca procesos purulentos necróticos y el contagio se da por la ingesta de alimentos o agua contaminada o por contacto entre animales. Hay distintas formas de presentación, como la podal o la bucal. En la cabra montés resulta especialmente agresiva or el carácter gregario de esta especie, que favorece la transmisión.

-  Tuberculosis: actualmente esta es la enfermedad bacteriana de mayor importancia en las especies de caza mayor, especialmente en el ciervo. Es una enfermedad de evolución crónica, que afecta al aparato respiratorio, cursando con adelgazamiento y alteraciones respiratorias, pero que es difícil de detectar en animales, pues solo se manifiesta externamente en algunas fases de la enfermedad. El animal infectado será siempre más débil que el resto. El contagio es por contacto directo, por el agua y por secreciones mucosas.

-  Pseudotuberculosis: es una enfermedad que cursa con granulomas necróticos en el hígado, bazo e intestinos, transmitiéndose a partir de las heces y orina de los animales afectados.

- Enterotoxemia: Síndrome provocado por la diseminación por vía sanguínea de las toxinas producidas por miembros del género Clostridium (principalmente C. perfringens) en el intestino. Es un cuadro que cursa de forma aguda con altas tasas de mortalidad. La necesidad de un factor predisponente, generalmente de tipo alimentario, le confiere un carácter no transmisible. Las enterotoxemias sólo se producen con la concurrencia de diversos factores predisponentes (que no afectan por igual a todos los animales) que originan una disminución en la motilidad intestinal. Esto hace que aumenten las concentraciones de hidratos de carbono y proteínas sin digerir sobre los que actúan las enzimas sacarolíticas y proteolíticas de C. perfringens, produciéndose una multiplicación masiva del agente y de sus toxinas, que tienen acción local y se absorben diseminándose por vía sanguínea. Generalmente el cuadro suele afectar sólo a un número reducido de animales, que suelen ser los más vigorosos y voraces. 


* Enfermedades víricas:

Los virus son organismos también microscópicos, que necesitan de las células de sus huéspedes para mantener su ciclo de vida. Las enfermedades víricas más usuales son las siguientes:

- Rabia: se trata de una enfermedad de gran importancia porque es mortal, afectando además al hombre. Aunque en principio de pensaba que el perro era la única especie que la transmitía, se ha visto que hay una rabia selvática que afecta a especies de cérvidos, bóvidos y vampiros. El reservorio más importante en Europa es el zorro, por lo que la lucha contra esta enfermedad está determinada en gran medida por el control de este carnívoro.

- Peste porcina y enfermedad de Aujesky: son enfermedades presentes en los cerdos domésticos, pudiendo ser el jabalí contagiado por éstos y convertirse en reservorio de esta enfermedad.

- Ectima contagioso: se ha diagnosticado en la cabra montés, y se caracteriza por la formación de vesículas, pústulas y costras en la nariz, labios y mucosa bucal, que dificulta la alimentación en estos animales.

- Fiebre aftosa: es una enfermedad epidémica de causa viral, altamente contagiosa, de los ganados bovino, ovino, porcino y caprino, que se manifiesta por fiebre alta y por el desarrollo de úlceras pequeñas en la boca, llamadas aftas y erosiones originadas de vesículas y flictenas en las pezuñas y la ubre. La infección se adquiere principalmente por vía respiratoria y oral en la naturaleza.

- Piroplasmosis: La piroplasmosis o babesiosis es una enfermedad de producida por protozoos y transmitida por garrapatas. EL protozoo es la Babesia. El hospedador intermediario de la Babesia es la garrapata. El animal alcanza temperaturas hasta de 42 ºC, disminución del apetito, el animal se aleja del rebaño y aumenta en consumo total de agua, luego se presenta la hemoglobinuria y en la mayoría de los casos los animales se postran y mueren.


4048 Visitas
Compartir en Whatsapp
  • #1 toni de vilanova

    No me extraña que se extinguieran los Dinosaurios.

    02/04/2011 18:16

Escribe un comentario



Los comentarios aquí publicados no reflejan de ningún modo la opinión de Tuslances.com. Este blog se reserva el derecho a eliminar los mensajes que no considere apropiados para este contenido. AVISO: La IP de los usuarios queda registrada, cualquier comentario ofensivo será eliminado sin previo aviso.

Este espacio tiene unos criterios de moderación independientes a Tuslances.com y a sus foros públicos, serán los editores de este espacio los responsables de las acciones de control de los comentarios de este canal y será a ellos a los que habrá que realizar las reclamaciones que sean oportunas.